Lunes 01 de Junio de 2026
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Navarra ha vuelto a situarse entre las regiones vitivinícolas más valoradas de España tras los resultados del informe Navarra Top 100 2026 de Tim Atkin MW, elaborado por la especialista en vino español Beth Willard. La publicación llega acompañada del encuentro Tim Atkin Best of Spain, una cita reservada a productores cuyos vinos han alcanzado 95 puntos o más en las valoraciones Atkin.
En ese encuentro participaron Bodegas Aroa, Bodegas Ochoa, Bodegas Artazu, Perelada & Chivite, Tandem, Ubeta Wines, Unsi Wines y Viña Zorzal Wines. Todas ellas forman parte del grupo de bodegas de la D.O. Navarra que han logrado situar sus vinos en esa franja de puntuación, según la información difundida por el Consejo Regulador.
El informe Navarra Top 100 2026 confirma el buen momento que atraviesa la denominación. Para elaborarlo, Beth Willard visitó Navarra por tercer año consecutivo, recorrió bodegas y viñedos de toda la región y cató 297 vinos de 40 productores. Tras ese trabajo, la experta afirmó haber probado los vinos más excepcionales de Navarra hasta el momento.
Entre los reconocimientos recogidos en la publicación figura el Vino Blanco del Año, Huracán Daniela Cuvée 2021 de Gonzalo Celayeta Wines. En rosados, los elegidos fueron Pinpilinpauxa de Ubeta 2024, de Ubeta Wines, y Rosé Viñedo La Segunda, Colección Garnachas de Curnova 2025, de Bodegas Alzania. El Vino Tinto del Año recayó en La Viña de Teresa 2024, de Bodegas y Viñedos Artazu, y el Vino Dulce del Año fue Colección 125 Vendimia Tardía 2023, de Chivite.
La lista de descubrimientos del año incluye Blanc Garnacha 2025, de Bodegas Eslava, como Vino Blanco Descubrimiento del Año; Señora de las Alturas Rosado 2024, de Viña Zorzal, como Vino Rosado Descubrimiento del Año; y Meteluga 2023, de Ubeta Wines, como Vino Tinto Descubrimiento del Año.
En la categoría de vinos “Valor”, el informe señala a Umea Garnacha Blanca 2025, de Bodegas Caudalía, como Vino Blanco “Valor” del Año; a Viñedo Cinco Viñas Viejas, de Señorío de Sarría, como Vino Rosado “Valor” del Año; y a Cepa x Cepa 2025, de Nekeas, como Vino Tinto “Valor” del Año.
La publicación también reconoce a María Abete como Enóloga del Año, a Sara Valencia como Enóloga Revelación, a Rebeca Lecumberri, Félix Bariain y los viticultores de Bodegas Eslava como Viticultores del Año, y a Bodegas Eslava como Bodega del Año.
Beth Willard plantea cinco claves para entender la Navarra del vino actual. Una de ellas es el valor de las viñas viejas. La mayoría de los vinos incluidos en el Top 100 proceden de viñedos con más de 35 años, y muchos superan esa edad. Navarra cuenta además con parcelas centenarias que el informe presenta como un patrimonio vitícola de gran valor y cuya conservación considera necesario proteger con herramientas específicas.
Otra línea de trabajo es la recuperación de variedades autóctonas y la apuesta por lo local. El documento cita proyectos desarrollados por bodegas como Inurrieta o Bodegas Eslava, en colaboración con EVENA, para rescatar material vegetal histórico y adaptarlo a las demandas actuales del mercado. También menciona iniciativas como el proyecto Vivid en San Martín de Unx, orientado a atraer a las nuevas generaciones al sector vitivinícola y a sostener los viñedos y el desarrollo rural de las zonas productoras.
El informe subraya además la capacidad de los vinos navarros para expresar con más precisión el lugar del que proceden. Willard afirma que nunca había encontrado en la región tantos vinos capaces de reflejar con claridad el carácter de viñedos concretos, parcelas individuales o municipios específicos. La diversidad de expresiones de la garnacha, variedad emblemática de Navarra, sirve como ejemplo de esa evolución, con referencias a San Martín de Unx, el Valle de Yerri, Artazu, Lerga, Eslava, Fitero o Cintruénigo. Esa misma evolución se aprecia en los rosados, una categoría ligada históricamente a Navarra y que avanza hacia segmentos más premium, con vinos procedentes de viñedos singulares y municipios concretos.
La biodiversidad y las prácticas sostenibles ocupan otro lugar central en el informe. Navarra, situada entre las influencias atlánticas y mediterráneas, cuenta con una riqueza natural que se refleja en sus viñedos. La investigación sobre biotipos de garnacha, los proyectos basados en microorganismos autóctonos, la implantación de corredores ecológicos y el desarrollo de prácticas regenerativas muestran una región cada vez más comprometida con la salud de sus suelos y ecosistemas.
La elaboración también cambia. Las bodegas combinan conocimientos técnicos actuales con recipientes y métodos tradicionales, desde grandes foudres y depósitos de hormigón hasta ánforas y recipientes cerámicos. Según Willard, la tendencia apunta a una menor intervención, más experimentación y una búsqueda constante de autenticidad, siempre al servicio del origen y la identidad de cada vino.
Con estos resultados, Navarra refuerza su posición como una de las regiones vitivinícolas más dinámicas de España, con una identidad cada vez más ligada al origen de sus vinos y con una presencia creciente en las valoraciones de Tim Atkin.
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